miércoles, 28 de diciembre de 2011

¡Una buena lectura es posible!


Descubrir y trazar tu propio camino en esta vida es algo fundamental y que realiza a las personas. Uno no aprende sin tropezar, sin experimentar y sin buscar.
Esta frase tan real no sólo se podría aplicar a la forma de vivir, sino al trabajo que hemos y estamos realizando en nuestro blog de didáctica de literatura. Probablemente os preguntaréis por qué, la respuesta es sencilla: Hasta el momento hemos sido personas guiadas, llevadas por un camino trazado por otra persona, como niños de la mano de sus madres y siento que, es ahora, cuando por fin nuestra “madre” ha soltado nuestra mano para dejarnos descubrir, experimentar, trazar nuestro propio camino e incluso, equivocarnos y tropezar. 

La primera parada obligada de mi largo camino a recorrer es: los lectores.
De nada serviría crear maravillosa literatura si no hubiese nadie interesado en recibirla. No paramos de escuchar que la literatura cada vez interesa menos a la sociedad y en especial a los niños, que se entretienen con la televisión, las consolas y ordenadores. Es evidente que no podemos robarles todas estas formas de entretenimiento tan divertidas y entretenidas para obligarles a leer o simplemente escuchar cuentos, pero tampoco podemos descartar esta forma tan buena de aprender, de jugar, de imaginar y de entretenerse.
Y, ¿cómo podemos hacer que una persona disfrute con la lectura?

Si esto fuese algo sencillo obviamente no estaríamos hablando de esos desastrosos datos de falta de motivación por leer, del cambio del libro por la consola, de niños que no se despegan de la televisión y que parecen tener alergia a los libros.


Actualmente encontramos multitud de herramientas de ocio y la gente no es “tonta”, no renuncia a estas, el problema está en desechar aquellas herramientas que antes casi eran “únicas” como la literatura. Hay una clara falta de motivación por la lectura y esto no es culpa de las nuevas generaciones sino de la forma de enfocarlo que los “mayores” tenemos. No podemos imponer, obligar, atosigar a los niños. De nada sirve que les regalemos toda la saga de éxito del momento si no hay una buena animación a la lectura. Esta animación debe venir tanto por parte de la familia como por parte de la escuela.


Los niños no son tan inocentes como a veces pensamos y casi siempre buscan el ejemplo de sus mayores. Si ven a sus hermanos mayores leer, a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos, si les ven disfrutar, seguramente sientan esa curiosidad por descubrir eso que a todos les hace disfrutar tanto y participar en esa dinámica. 

A partir de esta breve reflexión se me plantea una duda: ¿Cómo puedo animar yo en el futuro cuando sea maestra?

Tras leer varias veces los “power point” colgados en “Luvit” creo tener dos claves fundamentales:

Animar a leer a través del juego. El juego es algo que gusta al niño por naturaleza, pero ojo, muchas veces los adultos llamamos juegos a actividades aburridas enmascaradas bajo el nombre de “juego”, simplemente por el formato que tienen, o por estar dentro de una “carpeta” denominada “juegos para primaria”.
Nunca debemos caer en este error de mala selección de un juego, ya que dejaría de tener todo el valor positivo, motivador y apetecible. Nuevamente quiero recalcar el valor de la buena selección para cualquier actividad que vayamos a trabajar con los niños.


Otro punto clave que sirve tanto para la lectura, como para otras muchas actividades que realizamos en la escuela, se refiere a la relación de esfuerzo y satisfacción. Es decir, las personas somos algo perezosas por naturaleza, a nadie le gusta trabajar en vano, siempre buscamos un objetivo que nos satisfaga. A los niños les ocurre lo mismo.
Cualquier actividad que implique un alto grado de esfuerzo debe tener forzosamente una buena recompensa y esto muchas veces es tarea del maestro. Debemos aprender a motivar y a ofrecer a los niños grandes recompensas que les genere una gran satisfacción.
Actualmente son muy pocos los maestros que ofrecen grandes recompensas a los alumnos. Por el contrario esperan ansiosos la fecha límite para que puedan finalizar el libro, con difíciles exámenes, repletos de preguntas puntillosas.
¿Cómo creéis que van a asumir la lectura de libros, los niños que ni siquiera han sido libres de escoger según sus intereses y gustos y cuya recompensa es un examen que suspenderán si no se “estudian cada página” del libro?
Pues sí, obviamente con desgana, con miedo, con disgusto y con auténtico odio a leer.

Sin embargo, criticar el modelo actual no solucionará el problema. Debemos proponer formas de trabajo novedosas y eficaces que probablemente generará resultados satisfactorios, y lo más importante, lectores entusiasmados que no perderán la motivación con el paso del tiempo, sino por el contrario, la irán aumentando a lo largo de su vida.

Como hemos mencionado el juego es una de las claves para introducir al niño en el mundo de la lectura. Algo muy interesante que tiene que ver con el juego en grupo es la organización de talleres. En los talleres se comparten ideas, experiencias, estimulando y enriqueciendo lo leído. Comprendiendo cosas que no se habían entendido de forma individual, pudiendo participar en conversaciones sobre el libro, sintiéndose integrado y pudiendo intercambiar experiencias.

Por tanto, como conclusión de mi reflexión personal decir que, sólo encuentro un camino apropiado para llegar al niño, para poder motivarles, y este camino está construido por la escuela pero siempre de la mano de la familia.
Es fundamental que la escuela facilite a los alumnos el acceso a la literatura, con la creación de bibliotecas de aula construidas por los propios alumnos, talleres de lectura, juegos y otras actividades que favorezcan su interés. Pero desde casa, será fundamental que las familias dediquen ratitos a leer a los más pequeños cuentos, fábulas, literatura popular o lo que más les guste a los niños. Será fundamental que se estimule al niño para que sea capaz de escoger, que decida qué le gusta y que vaya creando sus criterios de selección desde pequeño. Además, insistir, en que no haya esa obsesión temprana de que el niño lea solo. Será mejor que se respete su momento evolutivo ya que en algún momento el niño decidirá coger un libro y leer. Y mientras tanto que disfrute escuchando, ya que dejar de contar cuentos a los más pequeños y obligarles a que lean demasiado temprano puede originar un desinterés y falta de motivación.


Esto último está estrechamente relacionado con las actividades previas a la lectura. Y me pregunto: ¿Cómo han de ser las actividades que realicemos antes de la lectura?

Las actividades previas a la lectura están especialmente diseñadas para motivar y despertar el interés del niño por esa lectura. Además será bueno que se haga una selección de todos aquellos términos y conceptos que puedan resultar más complicados.
Son actividades fundamentales ya que sin esa animación previa será difícil que el niño se siente delate del libro con una buena actitud y eso es fundamental.

Debemos tener en cuenta que a la hora de leer ponemos en juego todos los conocimientos y experiencias previas, nunca empezamos de cero y a esta información le vamos añadiendo experiencias nuevas adquiridas con la lectura de nuevos libros. Por tanto, la lectura es una forma de aprendizaje activo que bien enfocado puede resultar muy placentero y divertido.
La interpretación que cada persona hace del libro tiene directa relación con los conocimientos previos y experiencias vividas, por lo que nunca debemos corregir una interpretación personal, ya que la que nosotros tenemos desde el punto de vista adulto, no tendrá nada que ver con la del niño o la de otros adultos.

Otros componentes que entran en juego en las actividades de pre-lectura son elementos a nivel estético: portada, contraportada, título, ilustraciones, etc.
Cuando cogemos un libro y lo ojeamos, en ocasiones lo descartamos o lo seleccionamos. Nos encanta o no nos gusta nada. Siempre juzgamos el exterior de los libros y los niños también deben aprender a realizar este proceso de selección. Debemos animarles a dar su opinión sobre el libro y que expliquen qué les sugiere el título, las ilustraciones y demás elementos.



Es muy importante que el maestro o la familia presenten el libro de una forma atractiva, despertando el interés, provocándoles una gran curiosidad por saber más. Y en definitiva despertando las ganas de leer el libro.

Una vez que hemos realizado todas estas actividades previas a la lectura, debemos centrarnos en las actividades que haremos durante la lectura para que no se pierda en ningún momento el interés y motivación.

Como hemos señalado anteriormente, las actividades que se deben hacer durante la lectura deben estar estrechamente relacionadas con el juego y la realización de talleres de lectura en grupo. Debemos fomentar el debate, el intercambio de experiencias, y permitir a los niños que expresen qué están comprendiendo, qué están imaginando, ya sea a través del diálogo o de la ilustración.


Por último, considero igual de importante hacer alusión a las actividades realizadas tras la lectura de un libro.
Cuando pensamos en qué actividades hemos realizado después de realizar las lecturas obligatorias, tanto en educación primaria como en secundaria, sólo conseguimos recordar: EXAMEN. Además un examen complejo que estaba desbordado de preguntas sobre detalles que calificaba más la memoria que el haber “entendido” el libro. Qué grave error y cuánto daño ha hecho este método…

Es importante detectar los errores del pasado y buscar nuevos métodos, estrategias y actividades. Creo que lo fundamental será eliminar ese examen por actividades que completen el proceso de comprensión lectora. Que enriquezcan lo que han comprendido y que den un enfoque más profundo a través de resúmenes, conclusiones, análisis grupales, debates y preguntas generales sobre valores que aparecen en el libro.


Ya hemos aprendido la teoría, ya sabemos cómo debemos hacer una buena animación a la lectura. Ahora solo falta que lo llevemos a la práctica, que nos mostremos entusiasmados con la literatura ante nuestros alumnos y que sirvamos de ejemplo. Es decir, ha llegado el momento de apasionarnos con la lectura para poder apasionar a nuestros alumnos.

Fuentes consultadas:

Documentos luvit y  webs aportadas en clase de literatura:


Documento Luvit: “actividades lectura “

Ejemplos de buenas actividades de animación a la lectura: documento “fichero de actividades de animación a la lectura” Luvit.













Y, ¿Para qué nos sirve?

Aprender sobre este tipo de literatura, que tanto gusta a niños y mayores, siempre es algo fascinante y que resulta fundamental para nuestra futura labor como maestros.

La lectura ha sido durante años arrinconada, frente a la teoría de la literatura y la lengua. Evidentemente ahora pagamos este gravísimo error y debemos de corregirlo de inmediato, para que generaciones futuras, retomen el gusto por la lectura y disfruten con la magia de los libros, el teatro y la poesía. No  podemos perder algo tan rico y fundamental. Algo que nos aporta tanto.

Debemos ser formados para ser grandes animadores para esos futuros lectores, ya que, es algo que se necesita ahora más que nunca, ante la oleada de juegos electrónicos, ordenadores y películas, que son, cada vez más, los juguetes preferidos de los niños.

Todo esto no se puede rechazar y negar ya que son herramientas muy útiles que siendo bien utilizadas supone un avance y una fuente de aprendizaje continuo. 



“Si no puedes con tu enemigo únete a él”.  Este saber popular tiene mucha razón y debemos hacerle caso. Si unimos literatura a lo que al niño le interesa actualmente, (ordenadores, game boy…) obtenemos un combinación muy interesante y quizá la clave a cómo volver a acercar al niño la literatura.

Un claro ejemplo lo encontramos en la siguiente página: http://www.educacontic.es/blog/actividades-tic-de-animacion-la-lectura

Lectura y nuevas tecnologías pueden ir de la mano y funcionar a la perfección.

¡Seamos maestros del futuro y no tengamos miedo a experimentar!

LITERATURA FOLCLÓRICA:

Qué sería de nuestra vida sin la historia. Nada ¿verdad?. Sería algo vacío, algo que no comprenderíamos, lleno de preguntas sin respuestas y de inquietudes.
Lo mismo ocurre con la literatura. Imaginad por un momento recibir el seis de enero del año dos mil doce, un libro como regalo de los “Reyes Magos”. Un libro especial, ya que es el primer libro que tienes en tu vida, el primer contacto con la literatura. ¿Que por qué es el primer contacto? Claro, porque no hay historia. Qué vacios estaríamos sin todos aquellos cuentos que nos leían nuestros padres, nuestros profesores, nuestros abuelos. ¿Os dais cuenta de lo importante que es la historia?. La historia nos llena de recuerdos, experiencias y conocimiento. ¡Cuánto hemos aprendido con la literatura tradicional!
Si nos paramos a pensar en esa literatura, la mayor parte de los cuentos que nos contaron de pequeños, tienen que ver con la literatura denominada folclórica (caperucita roja, la bella durmiente…), una literatura llena de enseñanzas y que todos sentimos muy nuestra por formar parte de nuestra infancia.

Y, ¿qué es la literatura folclórica?
La literatura folclórica es aquella que carece de autor. Se transmite de forma oral y es el resultado de saberes populares, historietas, vivencias y experiencias que van siendo modificadas por diferentes individuos a lo largo de la historia. No son, por tanto, literatura infantil y tampoco machista, ya que son el reflejo de épocas pasadas. Si analizamos esta literatura podemos comprobar, que en su gran mayoría sus protagonistas son mujeres con las ideas claras, avanzadas a su época y que toman importantes decisiones. Posteriormente se han hecho adaptaciones de esta literatura para niños que son las que la mayoría de nosotros conocemos por lo que tendemos a introducirla en el “cajón” de literatura infantil.

Importante es que hagamos distinción entre literatura folclórico y cuento folclórico. Evidentemente no es lo mismo por lo que no podemos confundir ambos términos.
Los cuentos folclóricos simplemente se refirieren a narraciones en prosa producto de adaptaciones, mientras que la literatura folclórica abarca los tres géneros literarios: poesía, prosa y teatro.

La poesía folclórica se fundamenta en lo absurdo. Además, guarda estrecha relación con el juego, las coplas para acompañar distintos momentos del año y de la vida de las personas.  La poesía de carácter amoroso dedicada a los adultos y las oraciones, normalmente de carácter pagano.
Destaca Pedro Cerrillo que realizó una comparación entre poesía folclórica y tradicional.  Además estableció una división dentro de la poesía folclórica infantil en función de la utilidad de la misma y del momento en el que ésta se utilizaba. Su clasificación es la siguiente: Nanas o canciones de cuna; Adivinanzas; Juegos mímicos; Canciones escenificadas; Oraciones; Trabalenguas; Burlas y fórmulas para echar a suertes. 


Los villancicos, los refranes, los conjuros y las canciones que se cantaban cada estación y momento clave de la vida de las personas, también son consideradas poesía folclórica infantil por Pedro Cerrillo.

Conocidos los principales rasgos de la poesía folclórica, llega el momento de centrarnos en el teatro. Como tal, no existe un teatro folclórico pero sí existen representaciones dramáticas de los cuentos. La temática que sigue este teatro es: representaciones religiosas, representaciones profanas (festivo y erótico/festivo) y representaciones de la lengua; este último muy típico en nuestro país. Los cómicos de lengua dedicaban representaciones a los niños; eran los denominados “títeres de cachiporra”.


Respecto a  la prosa folclórica, abarca las características mencionadas anteriormente. Destacan una serie de folcloristas que debemos conocer.
El primer folclorista fue Vladimir Propp. Fue un erudito ruso dedicado al análisis de los componentes básicos de los cuentos populares rusos para identificar sus elementos narrativos irreducibles más simples. Recogió gran variedad de textos folclóricos que dividió en cuatro bloques:
Mitos; cuentos de animales; cuentos de hadas o maravillosos y cuentos de fórmulas.



La clasificación que propuso Propp no fue, ni es la única. Destacan más folcloristas como Gianni Rodari o Sara Cone.
Gianni Rodari hizo la siguiente división: cuentos mágicos, bromas y anécdotas y cuentos de animales.
Sara Cone Bryant hizo un clasificación centrada en las edades: de 3 a 5 años; de 5 a 7; y de 7 a 12.

Como hemos señalado con anterioridad, las adaptaciones y la modificación son parte fundamental de este tipo de literatura, por lo que es necesario conocer a los principales recopiladores de  cuentos folclóricos.

Charles Perrault fue un gran recopilador del siglo XVIII, que no sólo recopiló las historias, sino que las adaptó para convertirlas en historias moralizantes, sin ser el autor de estas. 


Otros grandes recopiladores fueron: Jean-Marie Leprince de Beaumont, Armand Berquin y Hohn Newberry.

Centrándonos en España podemos hablar de Iriarte y Samaniego, dos grandes fabulistas. Iriarte escribió fábulas literarias y Samaniego fábulas moralizantes; ninguna de ellas iba dirigida al público infantil sino al adulto.

En los últimos años del Siglo XVIII, nacen en Alemania dos autores fundamentales: los hermanos Grimm. Estos desarrollarían su obra durante el Siglo XIX.
Jocob y Wilhelm Grimm, fueron recopiladores de historias alemanas, pero más tarde se convirtieron en adaptadores de esas historias para que fueran destinadas a niños. 


Probablemente de todos los autores mencionados son los más conocidos porque la mayoría de los cuentos que ellos adaptaron han llegado a la actualidad. ( La Cenicienta, Hänsel y Gretel, La Bella Durmiente, El Gato con Botas,  Pulgarcito…)

Otro recopilador y adaptador de esta época es Hans Christian Andersen. Fue considerado el autor más importante de este siglo, en cuanto a literatura folclórica se refiere.
Tuvo un gran reconocimiento en vida. Además de realizar fabulosas creaciones, se dedicó a recopilar historias folclóricas que adaptaba al público infantil. Los personajes de sus adaptaciones tienen una característica común: todos ellos tienen un defecto que les provoca inseguridad y tristeza y que les impide ser como el resto. Algunas de sus obras más importantes son: “El Patito Feo”, “El Soldadito de Plomo” y “La Sirenita”.


En España en este mismo siglo destacan: Fernán Caballero, el padre Coloma con su recopilación de libros moralizantes y la editorial Calleja, entre otros. Los textos de autor y la literatura folclórica tienen su nexo de unión en este punto.

Tras conocer un poco más profundamente la literatura folclórica me surge una pregunta: ¿Cómo hacer una buena adaptación de literatura folclórica?

En primer lugar, es fundamental seleccionar una versión fiable y de calidad. Siempre debemos respetar unos “momentos clave” que no podemos modificar. A estos “momentos” se los denomina “viaje iniciático”. ¿Y esto qué es? Pues, ni más ni menos, que una estructura en la cual el protagonista siempre parte del hogar, que representa la protección del niño y en un determinado momento decide abandonarlo; este momento suele coincidir con la adolescencia. Siempre pasa una serie de pruebas, y su superación supondrá avanzar hacia la madurez; hasta llegar a la edad adulta, representada de forma simbólica mediante la boda.
Si se modifica el “viaje iniciático” ya no se trataría de una adaptación sino de un cuento nuevo.


Una vez seleccionada la adaptación, el siguiente paso será decidir ¿cómo contamos los cuentos a nuestros alumnos?

El primer punto fundamental será que conozcamos a la perfección el cuento. ¡No se puede contar bien un cuento sin conocerlo!. El emisor debe mostrarse natural, como si los acontecimientos le estuviesen ocurriendo a él/ ella, y acompañar la narración con gestos, miradas, silencios, exclamaciones que consigan captar la atención del receptor.

El siguiente punto fundamental será plantearnos cómo vamos a contar el cuento. Si los niños van a participar en la historia, o simplemente van escuchar; si van a jugar con el cuento descubriendo partes; si vamos a contarlo en varias partes dejando “intrigas”, etc.


Por último y no por ello menos importante, será fundamental seleccionar un ambiente apropiado. Una iluminación apropiada; música de fondo que acompañe la narración; incorporación de elementos que introduzcan al niño dentro de la historia, que les permita relajarse, imaginar y pasar un buen rato sin perder la atención en ningún momento.

Conocida la teoría… ¡sólo nos falta poderla llevar a la práctica!









martes, 20 de diciembre de 2011




Jornadas Culturales Juan Ramón Jiménez

Aprender e investigar sobre un tema, no requiere el uso de los libros ni la pizarra como objeto imprescindible; podemos recurrir a otros métodos que adaptados a la educación primaria, pueden ayudarnos a formar a nuestros alumno de una manera lúdica y significativa; es por ellos que proponemos una jornadas culturales teniendo como protagonista a Juan Ramón Jiménez.



Desde la Escuela Universitaria La Salle, se propone a sus alumnos una enseñanza libre, actual y receptora, donde se valora el diálogo y el contraste de valores sociales, proporcionando una formación humanista y de rigor científico, contextualizado y abierto al futuro. Dedicada a la formación universitaria desde hace más de 60 años, forma parte de una red internacional con 350 años de experiencia, presencia en 82 países, 73 Universidades y Escuelas de Negocio y un millón de estudiantes.

Uno de los lugares en los que La Salle sitúa una de sus centrales es Puerto Rico, país con el que compartimos no sólo nuestra lengua sino también parte de nuestra historia e incluso ideales, es por ello que La Salle Madrid y La Salle Puerto Rico se mantienen en constante comunicación, compartiendo diferentes puntos de vista sobre sus propias experiencias vivenciales.



El poeta español Juan Ramón Jiménez ha sido recordado a los 50 años de su muerte en Puerto Rico, país en el que recibió el Premio Nobel en 1956 y en el que fallecieron su esposa y él. Para los académicos puertorriqueños estudiosos de la obra del autor de “Platero y yo”, el legado de este poeta español está profundamente ligado al país caribeño donde vivió sus últimos años.

Una de las razones por las que llevamos a cabo estas jornadas culturales basadas en la figura de Juan Ramón Jiménez, es la propia visita de nuestros compañeros del colegio de La Salle sito en Puerto Rico, ya que dicho autor español destacó en este cálido país.





Uno de los mayores legados que dejó Juan Ramón a su muerte, acontecida el 29 de Mayo de 1958, fue la sala Zenobia-Juan Ramón Jiménez de la biblioteca José M. Lázaro de la Universidad de Puerto Rico. Dicha sala alberga una gran colección de libros y muebles, así como el pergamino y la medalla de este Premio Nobel de Literatura de 1956. Asimismo, también cuenta con cartas que poetas noveles puertorriqueños enviaron a Juan Ramón Jiménez, así como libros y revistas que publicó el poeta español y que sólo se exhiben en Puerto Rico.

Dada la importancia que este autor español tiene en el país de los compañeros que nos visitan, es por lo que proponemos la semana cultural que a continuación describiremos:

Las jornadas culturales que proponemos, se realizarán a lo largo de una semana, en horario de tarde de 15:30 a 17:30h. Las actividades que se llevarán a cabo, tienen como eje central la persona de Juan Ramón Jiménez, y a través de él abriremos un abanico de posibilidades que nos llevarán a investigar sobre otro tipo de realidades, no todo será fundamentado en la propia literatura. A lo largo de las actividades introduciremos otros aspectos relacionados con las diferentes áreas contempladas en el currículum de la educación primaria.

Seguidamente, explicaremos las actividades propuestas, divididas por sesiones, donde cada sesión vendrá dada por un día de la semana:

LUNES.- ¿Y QUIÉN SOY YO?


En el primer día de estas jornadas, nuestra máxima prioridad será explicar a los alumnos el por qué de esta semana cultural. Deberemos motivarles e introducirles en el mundo de Juan Ramón Jiménez, a la vez que les daremos pequeñas indicaciones sobre lo que harán cada día de la semana, de forma que el Jueves puedan tener información guardada de las diferentes actividades realizadas en los días anteriores, y así poder exponerla en nuestra revista “JRJ: de España a Puerto Rico"

Comenzaremos por llevarles al aula de informática y hacer un pequeño juego sobre la historia de Juan Ramón, y su obra principal: “Platero y yo”.

Les mostraremos una de las webquest que el CEIP San Walabonso en Niebla (Huelva) ofrece a través de la página web de La Junta de Andalucía.


Propondremos que nuestro grupo de alumnos se divida en grupos más pequeños compuestos por 3 o 4 miembros. Cada grupo se colocará en un puesto informático de forma que cuando el maestro lea cada una de las preguntas que forman nuestro juego de investigación, ellos las puedan leer a la vez. Tras dicha lectura, podemos dar un tiempo limitado a nuestros alumnos para que, ya sea a través de los buscadores permitidos en internet, o acudiendo a los libros de la biblioteca, intenten dar respuesta a la pregunta que se les propone.

Haciendo honor a la obra de Juan Ramón que más importancia tiene para los puertorriqueños, haremos el mismo juego basándonos en preguntas sobre Platero, protagonista de la obra “Platero y yo”.

MARTES.- PONME CARA… ¡Y DAME COLOR!


Una vez que hemos introducido a los niños en el mundo de Juan Ramón Jiménez y Platero en las actividades llevadas a cabo el día anterior, intentaremos hacer que desarrollen su creatividad e imaginación a través de la siguiente propuesta:

El maestro leerá el primer capítulo de “Platero y yo” en voz alta mientras los alumnos escuchan e intentan hacerse una representación gráfica de lo que se está describiendo.



Previamente, se habrá dispuesto en la clase una mesa con toda clase de materiales y útiles entre los que los niños podrán elegir para llevar a cabo la representación de nuestro protagonista; uno de los fines del trabajo que se llevará a cabo es el desarrollo de la capacidad creativa e imaginativa de los niños, así pues, no les pondremos límites a la hora de expresar la representación de su propia imaginación.

Al tratarse nuestro grupo de clase de alumnos de 6º de Educación Primaria, y estar representando un animal tan importante en nuestra historia como ha sido el burro, les contaremos cómo este animal nos ayudó en el pasado, y que se está haciendo ahora por él.

MIÉRCOLES.- LA COSA VA DE CALIGRAMAS…

Esta sesión se verá dividida en dos partes:


En la primera de ellas, se propondrá a los niños que busquen poemas escritos por Juan ramón Jiménez, a cada uno de ellos les sugerirá el mismo fragmento de una determinada obra, cosas diferentes, así que se les pedirá que hagan un caligrama escribiendo el fragmento del poema elegido. Una vez acabados, podrán formar parte de la revista que organizaremos al día siguiente.

La segunda parte de esta sesión será dedicada a la elección de la portada de la revista que terminará de fabricarse el próximo día (Jueves). Entre todos los alumnos elegiremos una fotografía de nuestro autor protagonista e intentaremos reproducirla recortando papeles de diferentes colores y distintas tonalidades, llegando a obtener una composición única de nuestra visión del autor.

JUEVES.- JRJ: DE ESPAÑA A PUERTO RICO


Como ya introdujimos a los alumnos el primer día de estas Jornadas Culturales, el objetivo de recopilar toda la información posible acerca de la persona de Juan Ramón Jiménez y sus obras no es otro que el de organizar un dossier que no sólo nos servirá a nosotros para comprobar cuántas cosas hemos aprendido, sino que servirá al resto de clases para poder aprender quién era Juan Ramón Jiménez

Durante esta sesión, decidiremos entre todos en cuantas secciones se dividirá nuestra revista, que formato tendrá y cuáles serán las obras más representativas que daremos a conocer de nuestro autor, no olvidando aquellas que más impacto causaron en Puerto Rico pues en parte, nuestra revista la haremos como pequeño homenaje a nuestro compañeros que vienen a visitarnos.

De manera optativa, podemos hacer dos ejemplares de nuestra revista de modo que una de ellas la enviemos al colegio de La Salle de Puerto Rico en señal de agradecimiento a su visita.

VIERNES.- JRJ Y SU ROSCO


Celebraremos el fin de nuestra Semana Cultural reuniéndonos todos los grupos de alumnos participantes en la misma, y llevando a cabo un juego similar al conocido “Pasapalabra”, en el que cada letra será la respuesta a una pregunta concerniente a la vida y trayectoria profesional de Juan Ramón Jiménez, incluso pudiendo hacer alusión a algunas de sus más conocidas obras.







FUENTES:

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿Cómo ser un buen profesor?

Cuando me hago esta pregunta surgen en mi, miles de respuestas y de ideas novedosas...pero ¿son estas la clave realmente?
En mi búsqueda incesante, he encontrado algo interesante que me gustaría compartir con todos vosotros. Nos puede ayudar a aquellos que estudiamos para ser maestros, e incluso a los que ya lo son .
Se trata de pequeñas claves que podemos llevar al aula y que quizás nos hagan mejorar la educación: 

Claves Eduardo Punset:



Un programa real: 



Una escuela del siglo XXI:



¡Un cambio urgente por favor!


Este último vídeo refleja perfectamente el problema principal que hay en la educación actual, teniendo en cuenta la evolución histórica.